Culpo a la luna, que con ella te has ido. Vivo entre la bruma, pues el sol no ha salido La niebla densa y grisácea enfatiza lo perdido. Mi fúnebre destino me mantiene herido El ácido a mi corazón ha dejado carcomido, No te guíes por el ruido, carece de latido La vida en el planeta parece haberse extinguido. La realidad sin ti me tiene aturdido
En la madrugada te escribiré otro poema. Lo puedes ignorar, pues ya no es tu problema Bohemia es mi vida, bohemio es mi dilema. No necesito apostarlo, se volvió un teorema Tu ausencia por la mañana ocasiona eccema. Mi razón todavía analiza, mi boca blasfema Debí haber previsto tu malvada estratagema. Causaste ansiedad, y fallas en el sistema
Con arrogancia cuestiono a la vida. Exijo que me cuente si hallaré arte en tu partida Quiero saber si nuestro romance era causa perdida, o solo eras tú, tomando una salida Yo no lo habría hecho, lo considero suicida. Mas tú no lo dudaste, estabas convencida Si la historia de los dos ya estaba concluida, pudiste advertirme la premisa incluida
No me pidas que te olvide, no me pidas que no duela. Sé que hoy algún otro me preside No me pidas que del alcohol me cuide; incluso desearía ahogarme, ya nada me lo impide No me pidas que mi mundo no colide; no esperes que el engrane de mi pecho no se oxide Perdón que me descuide, que cada mal hábito reinicide. La desesperanza tregua me pide.