Puedes apostar que me estoy jugando lo que resta de mi salud mental con esto Al momento en que escribo este poema, la parte rebelde ha decidido resignarse Rara vez me contengo, supongo que el reto está en controlarme. ¿Tengo opción? Alguna vez creí que sería amado, extrañado o siquiera buscado. Es una vil mentira
Terminó de morir el niño que esperó por ser salvado. Así funciona el mundo real Odio que me importe, y detesto que me duela. ¿Por qué no solo seguir el camino? De siete noches, sobrepensé en seis. Si caminas en círculos, llegas al mismo lugar Optimista fui al creer que si necesitas, te necesitan. ¿Es muy humano entregarse? Supongo que la fuerza de un vínculo está en la facilidad que tiene para romperse
Yo sé que mis versos representan expresiones al aire. No pretendían ser otra cosa
Pero cada vez que busco a las personas que me van a ignorar, mi cabeza hace el resto Asco siento de mis hábitos patéticos. Si estás perdiendo la batalla, es sensato retirarse Rogué y supliqué, destruí y quemé. Pero también arreglé como nadie, tenía esa misión Aparte de cicatrices, no obtuve algo mejor. El algodón se rompe si muy fuerte se estira
No extrañas el sol solo porque ahora existe la luna. No lo hallarás en una caja de cereal Acepto que me he equivocado, mas a veces parece que de ser valorado soy indigno Doy un paso al frente, pero a quien tengo enfrente, da un paso atrás. Empiezo a dudar Indudablemente estoy maldito, a pesar de ello, soy una mancha imposible de limpiarse Estoy enviando señales. El brillo que había en mí, empezó hace tiempo a desvanecerse.