Tan solo voy a sacar mis ideas al aire, siento la necesidad de hablar, mas no tengo nada que decir Porque si no pronuncio estas palabras, muy pronto podré morir. Creo que estoy por dejar de existir Estoy congelado, estoy paralizado. Resignado a no hablar, pero es alto el precio hoy estoy pagando ¿A quién confesarlo?, ¿A quién llamar?, ¿A quién acudir? Algo invade mi mente y seguiré analizando
No tiene sentido lo que acabo de escribir, pero no necesita tenerlo. Entonces digo frases confusas Mi cabeza está por estallar, porque tengo mil cosas que quiero expresar. ¿Tú avanzas o te rehúsas? Piso el acelerador; del grifo saldrán otras letras disparadas. Estoy empapado de esta tinta oscura He manchado mi abrigo con la pluma, así que uso mi propia sangre para escribir sobre esa escultura
Tal vez estoy confundido o no he dormido suficiente. Y no estoy seguro de cuál era la idea central Es tan absurdo como lo que habita en mi cabeza. Es un espacio saturado, no queda allí más material Es imposible construir poemas con la dispersión de balas. Si no logran acomodarse me voy a retirar Surreal, imperial, especial, espacial. —¿Qué quise decir?— Esto no funciona, mejor necesito cortar
Respirando, inhalando, exhalando, malviajando. Hay un tema del que quiero hablar y no sé abordarlo Era fácil para mí, el cerebro tengo atrofiado. Tal vez es tiempo de parar, resignarme, abandonarlo No me estoy rindiendo y el arte estoy persiguiendo. En lo profundo, mi talento solo sigo fingiendo Es un dulce que en la alacena se está pudriendo. Esta psique se está partiendo y mis días jodiendo.