Nuevamente he podido engañarlos, ellos todavía creen que es mío este precioso destello celeste Me llaman majestuoso al verme volando, brillo y me distingo. De alguna manera, soy asombroso Así que los dejo elogiarme, yo sé que soy impresionante. Haré que me vean, cueste lo que cueste Tal vez mis colores son también un reflejo de mi falta de pigmentos. Un gran insecto deshonroso

Mi secreto mejor guardado es irónicamente, el causante de toda esa descomunal atención recibida Pero más allá de la admiración, sé que soy una bella farsa reflexiva. Vuelo elegante, soy tan común Floto en silencio, con gracia me desplazo por el cielo. Soy liviano y caigo suave cual hoja extendida Soy considerado una rareza, tal vez tengan razón. Quizá cambiaría al descubrir lo que no saben aún

Pero en el fondo, sé lo que soy en realidad, un bicho engañoso. De los méritos no me puedo apropiar Porque en lo profundo, en lo más triste de mi alma, conozco la verdad. Estos matices no son reales Daría lo que fuera por ser auténtico, mas solo sé aparentar. Es como suciedad imposible de limpiar Fingir es lo que hago mejor, me alegra decir que hasta hoy, me ha funcionado. Ellos son tan banales

La noche me beneficia, me vuelvo poesía. Pero mis antenas solo perciben aquella densa melancolía No polinizo flores, las enveneno. Me pregunto si realmente soy original, ¿Qué tengo para destacar? ¿Soy un paria o una especie inusual?, probablemente, todo lo que suponía sobre mí es una fantasía Esta confusión me mantiene hastiado. El sentido de mi existencia, necesito hoy finalmente buscar.