Estoy por llegar a casa de otro maldito y cansado día de trabajo. Allí seré siempre un cero a la izquierda No me emociona arribar porque no es un hogar. Tampoco es que aquí exista una gran diferencia. (Sigo ignorado) No hablaré de cómo me siento porque sé las respuestas o preguntas que vendrán. Esto no es un gane o pierda Explicarme es más tedioso que callar, seguiré sonriendo mientras muero internamente. Hace tiempo estoy resignado

¿Qué hacer cuando tu morada ya dejó de ser un refugio? Nada en realidad, mi voz aquí no tiene valía u oyentes Pero hablemos del clima y lo espectacular que es el ave en la ventana (todos fueron secuestrados por sus pantallas) Es gracioso si lo piensas, no sería tan bueno escribiendo si ocasionalmente alguien preguntara “¿Cómo te sientes?” Naah, a nadie le importa, mejor vengo y mezclo rimas hasta crear versos. Después con hipocresía dirán “No te vayas”

De veinticuatro horas que tiene el día, al menos trece las dedico al trabajo. Donde mi esfuerzo es menospreciado No esperaría un reconocimiento, no curé el cáncer. Pero las personas parecen haber olvidado el concepto de simpatía Un mínimo de amabilidad matará a la maldita gente, estoy harto. Estallo y luego preguntan qué es lo que me ha pasado La humanidad está a solo tres pasos de ir a la Luna por vacaciones, aunque a cien millas de entender sobre empatía

¿Quién podría decir con certeza si mi percepción es la verdad absoluta? No, solo soy un idiota con necesidad de atención Tan invisible que podría aparecer detrás de ti y asustarte. Me volveré un espectro atemorizante. Me volvería una noticia Entonces me dedicarían la atención que no tuve en vida y dirán que soy la sensación. No puedo dormir de sentir la emoción Mi realidad es que el dinero crea amistades. Pero yo solo busco conexión; ¿Por qué las personas desarrollaron tanta codicia?

Construí un amigo en mi imaginación, ese sí que es mi colega. Con él sí seré yo mismo, los demás dirán que es esquizofrenia Vamos, las letras son un escape perfecto. Hice dos libros y ni cuenta se dieron. Metí un elefante a casa con todos en la sala Quemé mi habitación y me respondieron “baja la calefacción.” Bueno, hace unos meses que mi razón con mi juicio no congenia Si lo pienso bien, es una oportunidad para volverme un asesino serial. Nadie volteará tampoco cuando esté guardando aquella pala.