Debería ser un delito que no ganaras ya el premio a la mujer más hermosa Pero tal vez las personas en este mundo no ven lo mismo que yo veo al mirarte Si el universo entero está preparado, te desafío a sonreír de tu forma odiosa Aquella que me hace perder la cordura y recuperar la fe de solo pensarte
Me resigno a aceptar que seas un amor pasajero. Si ya te estás robando mi gravedad Saturas mi mente de pensamientos recurrentes. Me haces flotar libre en la euforia Te quiero ver bailar y sentir celos de saber que no aprendiste conmigo. Así de mal mi realidad Eres libre de irte cuando desees, pero ruego que no quieras siquiera dar fin a esta historia
Ansío tocarte con inocencia, bastará tu mínimo roce para encenderme hasta calcinarme Arderé y me verás quemarme, entonces con picardía, sabrás que tú lo ocasionaste No debería siquiera lograr incinerarme; en un rápido movimiento de oxígeno conseguiste despojarme Tampoco tengo idea de la dirección en que apuntas la nave. Confío en ti, pero me secuestraste
Encerraste en una botellita de cristal todo delirio que he podido dedicarte Cautivaste mis sentidos, extirpaste mis ojos. Mirar cualquier otra trayectoria sería traición No eres bonita, solo perfecta. Las palabras ya no alcanzan para decir cuánto necesito amarte Tan embriagado de ti, que estar sobrio es el insulto. He de idolatrarte como la Santa Inquisición
Dos minutos lejos de ti son suficientes para buscarte con desesperación. Comienzo a imaginarte Siento un violento impulso de arrancarte la ropa y poseerte. Eres mía ya, de cualquier manera aumentaré la dosis Inyecta con jeringa tu perfume justo en mis venas. Tal vez así, solo tal vez, podré dejar de solicitarte ¿He dicho que ya me arrebataste el criterio? No sé cómo acabar este poema. He caído por ti, en una sutil psicosis.