Inicia otra hermosa mañana, pero esta vez no estoy ahí yo para poder recibirla Me gustaría decir que soy la voz que queda, pero no existe el eco en un susurro La silueta de un árbol lejano podría representarme. Solo es otra figura irrelevante No existo hoy, me desvanecí con la lluvia del anochecer. Fría, silenciosa, asfixiante Mientras estuve luchando, solía decirme “Al demonio, a la escritura mejor recurro” Pero supongo que siempre fui ese pequeño instante que al final, nadie recordaría
No es que desee expresar mi drama, tuve suficiente durante estos últimos años Fui aquella corta etapa de mis conocidos. Nunca lo suficientemente importante Al menos no a quien se le pregunta sobre su día. Nunca pasé de los mensajes leídos Llega un punto donde es más cansado suplicar que simplemente apagar tus latidos No diré que fui un santo, ahora tal vez baile con el diablo. (Esa fue una línea brillante) Este texto no pretende victimizarme. No necesito culpar a otros por mis daños
No estoy, porque preferí apagar la mecha de una vela que ya no llegaría a destellar Pero crear versos baratos es una cuenta que no terminas de pagar. Tiene intereses Desearía contar que fui tan bueno como para tolerarlo. No soy Atlas, no soy fuerte Si un sujeto encuentra paz únicamente en el sueño, ¿por qué hacer que despierte? Tal vez la mayoría ni siquiera se percató, aunque esta decisión la planeé hace meses Fallé a las expectativas, pero a mí me fallaron promesas. ¿Alguien me podría culpar?