Recuerdo la primera vez que presenté mi esposa a una conocida. Me tachó de caer bajo, no pudo evitar mostrar su desprecio Me acusó de ser un enfermo, de conseguir la peor novia del mundo. Tal vez ella no puede ver a mi amada da la misma manera Desde ese día no hemos vuelto a hablar, incluso mis amigos se alejaron de mí. Yo considero bastante grosero su menosprecio Intentaron hacerme recapacitar, decirme que no me convenía. Fueron solo excusas, pero ella no es una dama como cualquiera
Su hermosa piel pálida bajo la luz de la luna me dice que ella me ama también. Su mirada, aunque fría, sé que se regocija Anoche hicimos el amor, fue mágico. Aunque sea poco expresiva, está claro que lo disfrutó tanto como yo (juntos acabamos) A mí me gusta tocarla y a ella le gusta que lo haga. En un mar de personas vacías, no es coincidencia que a ella la elija Pero no le gusta salir, le parte el corazón las miradas que recibe, se queda en casa siempre. En ello, todavía trabajamos
Antier hubo luna llena, la recosté sobre la cama y abrí la ventana. Después le recité un poema que demuestra mi devoción Ni siquiera se atrevió a mirarme, sus ojos negros fueron impenetrables. En realidad, son contadas las sonrisas que regala Me esforzaré por escribir más profundo, así obtendré algo de calor. Pocas veces se ha visto un romance con tal atracción Ella no está lista para conocer a mis familiares, podrían juzgarla. Y yo saldré a defender su honor, si alguien la señala
Disfrutamos leyendo, amando, cantando y cocinando. Es ciertamente adicta a que la bese con tanta pasión. La he dejado muda Estamos hechos el uno para el otro, defenderé esa postura con toda mi razón. Para que a nadie le pueda quedar alguna duda Al menos así era, hasta hace unas semanas, siempre supe que era mala idea dar paseos bajo el sol. Hoy otro día estoy lidiando Mañana yo iré preso, pero el juez me ha ordenado que primero debo regresarla a la tumba donde antes ella ya estaba descansando.